Alcachofas, el superalimento a incluir en la dieta

Aunque su aspecto suele resultar poco apetecible, el verdadero valor de la alcachofa aguarda en su composición, se habla de un vegetal de alto contenido en fibra y niveles de antioxidantes difíciles de equiparar.

Cómo incorporar esta flor verde, sus propiedades nutricionales y por qué conviene su consumo, son algunas de las inquietudes que encontrarán respuesta a continuación.

Alcachofa, el aliado de la salud y el peso ideal

Pese a ser uno de los excluidos en la lista de vegetales favoritos, el corazón de esta flor de pétalos cerrados y espinosos guarda un poderoso aliado no solo de la salud en general, sino para la pérdida de peso gracias al compendio de nutrientes que le componen, siendo además fuente invalorable de fibra.

Pero eso no es todo, en sus nutrientes incorpora polifenoles, elementos clave en la prevención de múltiples enfermedades y antioxidantes inflamatorios, que junto a su contenido vitamínico y mineral – especialmente de vitamina C, K, potasio, magnesio y folato – le convierten en uno de los superalimentos más destacados del grupo de las hortalizas.

El valor nutricional de sus pétalos

En efecto, el corazón de la alcachofa es rico en nutrientes, el problema es que al descartar sus pétalos se priva de uno de sus principales elementos nutritivos; de hecho, estudios demuestran que el extracto de sus hojas tiene mayor efecto en la diminución de los niveles de colesterol y alivio de problemas gastrointestinales.

¿Un superalimento depurador? sin duda, ¡la alcachofa!

Fibra, potasio e insulina actúan en conjunto para darle forma a un superalimento ideal cuando la meta es desintoxicar el organismo y/o perder peso; sin embargo, los beneficios de alcachofas trascienden más allá de sus propiedades depurativas y adelgazantes, haciendo de su consumo habitual, una manera sencilla de:

  • Combatir el colesterol: los fitoesteroles que forman parte de su composición contribuyen a la digestión de las grasas, lo que disminuye índices de triglicéridos y colesterol en sangre.
  • Prevenir ciertas clases de cáncer: la acción conjunta de flavonoides y cafecio, tiene gran impacto en la formación de células cancerígenas, previniendo su formación y desarrollo.
  • Mejorar el tránsito intestinal: la fibra que le compone favorece la digestión y optimiza el funcionamiento del sistema evitándose anomalías.
  • Controlar la tensión arterial y prevenir la arterioesclerosis: debido a mantenimiento de niveles adecuados de triglicéridos y colesterol, se reducen las probabilidades de sufrir hipertensión y enfermedades de tipo cardiovascular.
  • Adelgazar: coadyuvar en la pérdida de peso es otra de las bondades de la alcachofa, esto es posible gracias a su bajo índice calórico, además de contribuir al control del apetito debido a acción de la insulina, carbohidrato de lenta asimilación que aporta energía pausadamente y prolonga la sensación de saciedad.
  • Depurar: la acción diurética de la hortaliza permite la eliminación de toxinas y previene –o disminuye – la retención de líquidos; ambas funciones, repercuten positivamente en el alivio de ciertas enfermedades de la piel y de carácter hepáticas.

¿Cómo las incorporar las alcachofas a la dieta diaria?

Conociendo el valor nutricional del superalimento, resulta obvio querer aprovechar sus bondades incluyéndole en el menú de la semana; afortunadamente, son muchas las alternativas disponibles y es que lejos de lo que su apariencia hace suponer, las alcachofas son versátiles y deliciosas.

Entre las opciones, pueden incorporarse a ensaladas templadas, hornearlas y preparar “crujiente de alcachofas”  o elaborar un caldo que bien puede tomarse frío o en forma de smoothie acompañado de pepino, menta, jengibre y zumo de limón, una bebida hidratante, depuradora y nutritiva con la que sacarle partido a las propiedades del superalimento.

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