Pues claro que el estatus social provoca estrés, y depresión y falta de confianza en uno mismo y pérdida de la autoestima… estamos condicionados totalmente por el mundo en el que vivimos… si eres una persona que no cumple las expectativas marcadas socialmente (tener unos estudios, un trabajo, tener vida social y una pareja, tener un estatus mediano-alto, etc) sientes que no eres igual de feliz que los demás porque te faltan aún cosas por conseguir. Lo que no sabemos es que la felicidad se alcanza sin tener todo lo mencionado anteriormente, puedes tener trabajo pero no pareja y eres igual o más de feliz que alguien que tiene ambas cosas.

En definitiva, esta sociedad nos tiene ahogados.

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