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Hiperuricemia: cuando sube el Ácido Úrico

abril 15, 2018

El ácido úrico es una sustancia liberada principalmente por el hígado, los intestinos,  y los riñones, luego de descomponer purina; que es un compuesto orgánico en algunos alimentos. Los riñones además de liberarlo, se encargan de controlar los niveles del mismo, así que el excedente (lo que no absorbe la sangre) lo suelta a través de la orina.

El problema se presenta cuando el cuerpo posee más ácido úrico del que puede desechar. Comienza a acumularlo y se produce hiperuricemia, o lo que es lo mismo, niveles altos de ácido úrico.

El inicio de los problemas

acido urico

Realmente la hiperuricemia es asintomática. Una persona puede no saber que acumula niveles altos de ácido úrico hasta realizarse un examen de sangre, donde fácilmente puede apreciarse los niveles alterados en el cuerpo.

Sin embargo, el exceso de la sustancia, tiende a cristalizarse y depositarse en las articulaciones. Lo que se traduce en dolores agudos y crónicos para que quien lo padece. Este es uno de los indicadores más habituales, pero puede tomarse en cuenta como indicador, sufrir de un dolor fuerte y constante en rodillas o dedo gordo del pie. También, pero en menor medida, se puede sentir inflamación en las articulaciones, fiebre, fatiga, taquicardia o escalofríos.

Dos señales que dan la alerta, son los problemas para orinar y la presencia de bultos en las articulaciones. Los problemas para orinar vienen acompañados de dolores en la espalda, y se derivan de piedras o cálculos en los riñones. Mientras que los bultos en las articulaciones, son formaciones duras, producto de la acumulación excesiva de ácido úrico.

La clave está en la alimentación

Bien sea que ya padezcas de hiperuricemia o deseas evitarla, la clave está en una dieta balanceada. De hecho, si sufres de obesidad o hipertensión, eres propenso a padecer la enfermedad, por lo que debes entrar en un régimen alimenticio más sano.

Parte de la hiperuricemia proviene de consumir muchos alimentos ricos en purina. El cuerpo al procesarla produce más ácido úrico del que es capaz de absorber.

Algunos alimentos ricos en purina pueden ser los embutidos, el pescado azul, lentejas, carnes rojas, espárragos, coliflor, guisantes, vísceras y mariscos. Además, el excesivo consumo de sal y de bebidas alcohólicas, elevan los niveles de ácido úrico.

Es importante promover el consumo de por lo menos dos litros de agua diarios. Un cuerpo bien hidratado ayuda a disminuir o mantener los niveles de sal, por otra parte mantiene en buen ritmo el funcionamiento de los riñones.

Si ya hay un diagnostico, la dieta balanceada viene acompañada de algún medicamento recetado por el especialista. Casi siempre suele ser algún desinflamatorio o diurético. Debes seguir las recomendaciones al pie de la letra.

Debes promover en tu dieta los vegetales muy verdes, como lechuga, berro, alcachofas, espinacas. Incluye brebajes o infusiones de plantas como la ortiga verde. Puedes consumir frutos secos, siempre que sean sin sal. Lácteos, cereales, arroz y pan, pero evitar la cerveza.