Zanahoria, el superalimento antioxidante y protector

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Tal vez sea por lo fácil de incluirle en la dieta, el delicioso sabor o la fama que tiene como aliada de la salud visual, lo cierto es que la zanahoria es un superalimento que no puede faltar dentro de una dieta equilibrada.
Sus propiedades, le confieren efecto antioxidante y protector frente a los daños que ocasionan los radicales libres; pero esas son apenas algunas de las ventajas de su consumo.
¿Qué tiene la zanahoria ser un superalimento?
Pese a que su fama obedece a los beneficios que es capaz de aportarle a la salud de la vista, la zanahoria cuenta con propiedades de igual o mayor importancia; en efecto, el alimento ofrece una buena fuente de carotenos y vitaminas, lo que implica la disminución del riesgo de padecer cataratas.
Ojos, piel y cabellos sanos
La explicación de ello radica en que la zanahoria es rica en betacarotenos – precursores de la vitamina A – elemento indispensable en la protección de las mucosas, lo que además potencia la visión nocturna. Sin embargo, esa es apenas una de sus virtudes, pues también ofrece un potente efecto antioxidante, contribuyendo al mantenimiento de una piel sana debido a que previene las incidencias de los rayos UV del sol sobre la misma y tiene propiedades anticancerígenas.
Pero eso no es todo, es necesario sumar la cantidad de fibra y sustancias adicionales que potencian sus beneficios para la salud, como es el caso de la luteína, compuesto que previene o ralentiza la degeneración macular del ojo producto de la edad.
Beneficios adicionales
Incluso las encías y dientes se ven beneficiadas con el consumo de zanahoria, pues su ingesta cruda, supone un aliado en su limpieza y salud, escenario que se repite en el cabello y la piel.
Para los que están a dieta, el superalimento representa una alternativa sabrosa a cambio de pocas calorías, mucha fibra soluble y agua. ¿Qué más podía pedírsele?
Por qué incluir la zanahoria en la dieta diaria
Aunque puede comerse cocida, lo recomendable es tomar cruda la zanahoria para mantener todos sus nutrientes; sea que se prefiera su zumo, comerla sola, combinada con otros vegetales o dentro de diferentes preparaciones, incluir el superalimento en la dieta implica:
Belleza y cuidado externo e interno
Como se comentaba, piel, uñas, cabellos y dientes se ven beneficiados con el consumo de zanahoria; de hecho, el alimento y el bronceado son dos conceptos bastante anudados. Esto, se explica en el contenido de betacarotenos, sustancia encargada de promover la producción de melanina, potenciando la pigmentación de la piel.
Asimismo, el organismo transforma el compuesto en vitamina A, reconocida aliada de la salud de la piel protegiéndola frente a los daños que ocasiona la exposición prolongada al sol. Por su parte, las vitaminas B, C y E se encargarán de brindarle brillo al cabello, ya que actúan junto a minerales esenciales – magnesio, calcio y potasio – en pro de su fortalecimiento y el de las uñas.
Respecto al cuidado dental, al igual que otros vegetales crujientes, facilita la eliminación de restos de comida entre las piezas, evitándose así la aparición de machas y adherencia de la placa bacteriana.
Ralentización del envejecimiento
Debido al efecto antioxidante de la vitamina A, la piel tiene mayores probabilidades de conservar su elasticidad y lozanía; del mismo modo, previene el envejecimiento prematuro paleando las negativas repercusiones de los radicales libres.
Camu camu, el superalimento aliado de la belleza y la longevidad
Acción que complementa la vitamina C, coadyuvante en la producción de colágeno, proteína indispensable en su hidratación. En palabras más simples, el consumo del superalimento implica una piel menos propensa a las arrugas, machas y desigualdades.